FECHA DE LANZAMIENTO: 05-12-2013

¿En qué consiste la investigación “El caballo del Diablo”?

Torre Magadala

Hace apenas un mes que el libro fue publicado (1), todavía no hemos tenido tiempo de presentarlo de forma oficial y ya hemos tenido que preparar una segunda edición para poder cumplir con la demanda, que ha superado ampliamente nuestras expectativas iniciales. Y es por ello y principalmente debido a una serie de dudas por parte de nuestros lectores de esta primera edición, algunos de ellos iniciados y otros totalmente profanos al enigma de Rennes-le-Château, por lo que nos sentimos con la obligación de aclarar, resumir o explicar en unas pocas líneas en qué consiste nuestra investigación, qué es el libro “El caballo del Diablo” y, aunque “destripemos” un poco su contenido, lo consideramos totalmente necesario.

Aparte de la narración de la leyenda, algunos contratiempos acaecidos entre los protagonistas de esta historia en los años 60-70 (2) del siglo XX y un completo estudio del simbolismo que encierra el Vía Crucis, nuestra investigación se centra en un análisis exhaustivo del conocido pergamino de RLC, llamado “segundo pergamino”, “pergamino largo” o “pergamino Bergere”, un texto en lengua latina que esconde el supuesto mensaje codificado:

Bergere pas de tentation, que Poussin Teniers gardent la clef, Pax DCLXXXI. Par la croix et ce cheval de dieu, j'acheve ce daemon de gardien a midi. Pommes Bleues.

Dado que desde la aparición pública de los pergaminos (3) estos siempre han contado con seguidores que consideraban un hecho su autenticidad y detractores que la negaban, decidimos obviarlos a todos ellos, pues no deseábamos quedar influenciados por ninguna de las opiniones que se han vertido en torno a los textos. También pensamos que la mejor forma de empezar a investigar era no otorgarle ni credibilidad ni descrédito; debíamos partir de cero y revisar todo lo que se había comentado sobre el mito, estudiando los pergaminos y sus enigmas subyacentes por nosotros mismos.

Cuando comenzamos a trabajar con el texto, lo hicimos de forma manual y siguiendo los pasos previamente conocidos para su descodificación (4), es decir, extrayendo mediante el empleo del sistema criptográfico conocido como esteganografía, una de cada siete letras en el texto latino y aplicábamos los pasos para el descifrado. Realizamos textos por ordenador resaltando la secuencia, otro eliminando el texto y dejando solo la secuencia, en otro eliminando la secuencia y dejando solo el texto y múltiples combinaciones más que casi rozaban lo imposible, pero por probar que no fuera... También recortamos a “golpe de tijera” los caracteres, separamos una por una las palabras y después una por una las letras que componen la secuencia para poder comparar las grafías entre los dos textos, el del pergamino corto y el largo. Todo ello de forma manual.

Visto que nos hallábamos ante una labor inmensa que requería multitud de horas de trabajo de “laboratorio”, decidimos crear una aplicación informática que nos facilitara la tarea. Una vez construido el programa, en cuestión de pocas horas habíamos sido capaces de comprobar multitud de secuencias, probando con diferentes palabras clave en el intento de obtener otros resultados coherentes distintos a la conocida frase “Bergere...”, todas ellas pruebas infructuosas.

Criptoanalisis Rennes-le-Château

La aplicación nos permitió finalizar rápidamente el proceso de descifrado y comprobar que el mensaje final “Bergere...” no era tal, ya que la secuencia contiene algunas incorrecciones que la transforman en “BergeTe...”, además de varios errores gramaticales más que desmontan la teoría merovingia. Fue en este momento cuando, planteándonos la regla básica de la criptografía que indica que un mensaje criptográfico responde a una ciertas normas, que éste es confeccionado por un creador y dirigido a un receptor que conoce las claves y el sistema de cifrado, y como los pergaminos de Rennes, tal como explica la leyenda, fueron ocultados para que un interceptor en el futuro los hallara y fuera capaz de descodificarlos, creímos que era necesario buscar indicios directamente en la iglesia y el enclave de Rennes, señales que nos indicarían cómo proceder en los siete pasos que deben seguirse en el descifrado de este manuscrito. Debíamos intentar pensar como un interceptor y comenzar nuevamente todo el proceso de descifrado, pero esta vez buscando indicios que relacionaran los pasos a seguir y el lugar...

Cuando las piezas del puzle encajan...

En este momento dio comienzo nuestro “trabajo de campo”. Gracias a nuestra relativa proximidad a RLC, durante los dos primeros años de investigación pudimos realizar decenas de viajes en busca de esos indicios. Por el hecho de trabajar con los pergaminos observando el enclave, fue inevitable recordar las innumerables piezas que componen el enigma de Rennes-le-Château. Todas ellas resonando en el interior de nuestra mente debido a la multitud de información, en forma de libros, documentos, facturas, documentales o páginas web que con el tiempo habíamos ido acumulando sobre este enigma, pero que para nosotros continuaban sin encontrar un lugar claro donde encajar; nos referimos a la enigmática frase bajo el altar, el conjunto de santos cuyas iniciales forman la palabra GRAA, las 22 líneas de las que está formado el segundo pergamino, acentos en palabras en latín que no deberían encontrarse ahí, el misterio de las persistentes repeticiones del número 22, lápidas que muestran claves, una calavera con 22 dientes, un diablo que mira al único lugar de la iglesia donde se puede formar un tablero de 8x8, las manzanas azules, un enorme grupo escultórico, un enigmático Vía Crucis, el alto-relieve de Magdalena en el altar, una Villa suntuosa, una extraña torre... ¿Podían algunos de estos elementos resultar indicios sobre la forma de descifrar el manuscrito?

Siempre partiendo de la premisa de prescindir en lo posible y poniendo en duda cualquier idea sobre todo aquello que se ha dicho hasta el momento, si el pergamino fue establecido para que se descubriera en el futuro pensamos que su creador, bien en el s. XVIII o a mediados del s. XX, tuvo que dejar ciertos indicios para lograr descifrarlos, o como mínimo debió basarse en los elementos que presentaba la iglesia o su entorno más inmediato (5). De otra forma no tiene sentido la existencia de un pergamino tan sumamente complicado de descodificar y que se encuentra directamente relacionado con la iglesia gracias a la postdata final del texto que también aparece en la inscripción bajo el altar(6). Estábamos convencidos que deberían existir algunos indicios o, de lo contrario, simplemente debido a la dificultad que conllevan los pasos, resultaría un texto encriptado sin ninguna posibilidad de ser descodificado.

Nuestra búsqueda de indicios referida a los primeros pasos del proceso de descifrado resultó sumamente lenta. Los indicios son difíciles de relacionar más que por referencias de dudoso carácter y cabe la posibilidad, además, que puedan darse a múltiples interpretaciones y así lo exponemos en nuestro libro. Aunque debíamos referirnos a ellos, ciertamente no resultaban muy convincentes. Pero fue tras largo tiempo de observaciones sobre el terreno que nos percatamos de algo muy relevante, algo que acabamos de apuntar de forma velada en el párrafo anterior, que los indicios que encontrábamos en la iglesia no pudieron ser dejados por el creador del pergamino, sino que le inspiraron en su tarea. ¿Cómo podía ser eso?

Sin lugar a dudas esto requiere una explicación.

Grupo escultórico de los Ángeles en Rennes-le-Château

Sabemos que los pasos finales en el proceso de descifrado utilizan un tablero de ajedrez, la pieza del caballo y su particular movimiento en este juego, además del número 22 (casilla F6) para iniciar la secuencia de salto del caballo en el tablero, pero ¿Cómo podía resultar posible que la frase desencriptada hiciera referencia a lo mismo que veíamos nosotros? Analicemos parte del mensaje y los detalles que observamos relacionándolos con el contexto:

1- Par la croix et ce cheval de dieu. Por la cruz y este caballo de Dios

Tenemos un conjunto escultórico que preside la entrada de la iglesia, formado por un diablo, una cruz y cuatro ángeles que realizan la señal de la cruz.

2- Pommes Bleues. Manzanas azules

Manzanas azules Rennes-le-Château

Cuando intentábamos ver si existía la posibilidad de encajar en el puzle la conocida palabra GRAA? que forman las iniciales de los santos y buscábamos la L final que completaba la palabra, nos percatamos que el mensaje final se refería a unas manzanas azules, el conocido fenómeno óptico que se produce el día 17 de enero en la iglesia y que, cuando mejor puede observarse, es al mediodía. Además, eso sucede en el lugar donde debería existir una escultura u otro elemento que nos proporcionara el carácter L necesario para completar la palabra GRAA-L y era este punto el mejor ángulo para observar el fenómeno óptico del diablo con forma de caballo de ajedrez, “una pareidolia de caballo”, si se nos permite expresarlo así.

Manzanas azules Rennes-le-Château

Este “fenómeno óptico” lo percibimos en cierta ocasión cuando al salir de la iglesia y bajando por la calle hacia la librería, observamos un mostrador de postales encarado hacia nuestra posición. Una de las tarjetas que vimos en primer lugar, la típica postal del demonio, desde una cierta distancia perdía su forma de diablo y se asemejaba más a la forma de un caballo de ajedrez. En aquel instante nos sorprendimos sobremanera ante aquel efecto óptico, preguntándonos qué papel jugaba en todo esto, sin encontrar una respuesta que fuera convincente en aquel momento. Justo un año después, del mismo modo que nos sucedió en el 2003 con la aparición de la novela “El Código da Vinci” y toda la trama relacionada con RLC, hallamos un artículo en internet que hacía clara referencia a este fenómeno(7). No entraba en mayores consideraciones, tan solo mencionaba la pareidolia del caballo, y se centraba en relaciones templarias, francmasonería y la solución final del pergamino, aunque en este caso mostrando la frase final sin errores, es decir, aquella que todo el mundo conoce y que se revela como errónea tras el análisis exhaustivo paso a paso. Pese a ello, una cosa resultaba evidente, y es que no éramos los únicos que lo sabíamos y lo habíamos visto, cosa que por un lado nos decepcionó, pero por otro nos alegró enormemente, pues su vía de investigación no tenía nada que ver con la nuestra y con total certeza, no éramos los únicos que “lo veían”...

Asmodeo Rennes le Chateau

3- ...j'acheve ce daemon de gardien a midi. ...destruyo este demonio guardián al mediodía.

Así pues, situados en ese lugar al mediodía, el lugar de las manzanas azules, el demonio queda “destruido” como representación mental, pues éste pasa a convertirse en una increíble silueta de caballo que se puede relacionar perfectamente con el último paso del descifrado, un tablero y un caballo de ajedrez.

Recapitulando, el ejercicio hermenéutico nos había proporcionado la cruz, un demonio guardián, el lugar al mediodía de las manzanas azules, el mismo lugar donde debería hallarse el carácter L que falta para formar la palabra GRAA-L y el tan buscado caballo de dios, que para nosotros, es la pareidolia que destruye al diablo y lo convierte en “el caballo de dios”, ya que una vez has visto por primera vez al diablo con esa forma, la mente (yo destruyo) siempre interpretará la imagen del demonio asociada a esa posibilidad. Por eso el demonio queda destruido, porque tu visión lo convierte en otra cosa, en un caballo de ajedrez...

4- El número 22

Asmodeo Rennes le Chateau

Otro de los hechos reveladores en este puzle es el número 22 que se repite en toda la simbología del lugar y que también referenciamos en nuestro libro, pero ¿cómo encaja en este contexto? Pues bien, en el conjunto escultórico del demonio observamos la frase “Par ce signe tu le vaincras”, esta frase es incorrecta si la comparamos con la frase atribuida a Constantino quien se dice que pronuncio Par ce signe tu vaincras, encontramos que hay un LE añadido pero si sumamos las letras de esta frase, son 22 y este número corresponde al escaque f6 de un tablero de ajedrez y esa es exactamente la casilla por la que hay que empezar a realizar el problema matemático del salto del caballo para llegar a la solución final del pergamino, así la casilla f6 se convierte en el “número 22”.

Par ce signe tu le vaincras, Rennes le Chateau


Sin duda, muchas piezas encajan en el contexto donde nos encontramos. Las coincidencias son tantas que dejamos de verlas como mera posibilidad y las elevamos al rango de lo probable. Y es que el puzle sobre los pergaminos poco a poco va tomando forma, una forma coherente y lógica que aporta una razón de ser a la frase final del pergamino, aunque no al hecho de que estos elementos existan en la iglesia.

A partir de aquí, nuestra investigación prosiguió su ejercicio hermenéutico tratando de dilucidar cómo el creador/es codificaron el mensaje. Una de las conclusiones que extrajimos fue que el creador/es del texto eran grandes conocedores de todo el misterio de RLC, utilizando estos elementos de la iglesia para inspirarse en sus falsos pergaminos y situarlos en el interior de un contexto, cosa que en un cierto aspecto refuerza subliminalmente el poder del mito sobre la mente humana, pero que tras un análisis exhaustivo invalida totalmente cualquier asomo de duda sobre su pretendida autenticidad. Todo esto es minuciosamente explicado en nuestro libro, si bien algunos investigadores ya hacía tiempo que lo defendían, tras haber alcanzado similares conclusiones explorando vías alternativas. Por ejemplo, mediante el estudio de la vida y trayectoria de los personajes que envuelven la trama, las fechas de aparición de los textos, el estudio de los Dossiers secrets, las contradicciones entre los “creadores del mito”, la aparición de ciertas obras literarias, etc. En definitiva, tal y como ha hecho el investigador español Óscar Fábrega (8) en su magnifico libro Prohibido excavar en este pueblo, donde un fabuloso trabajo documental le conduce a “desmitificar el mito”. Dos vías diferentes y en este caso, totalmente complementarias, que demuestran mediante análisis serios y hechos contundentes, que la casi totalidad del mito fue orquestada entre los años 50 y los 80 del s. XX.

Por último, apuntar que nuestra forma de ver “el puzle”, las piezas concretas que hemos tratado de encajar, no invalida para nada otras opciones que barajan algunos de los mejores investigadores especialistas como Carlos Mesa (9), Enric Sabarich (10) o Juan Carlos Pasalodos (11), buenos conocedores de todos los misterios de RLC y expertos en el tema de la simbología, la masonería, arquitectura del lugar, etc. ya que fue el mismo Bérenger Saunière quien introdujo esos elementos en la Iglesia. Por ello la puerta continúa totalmente abierta y los misterios de Rennes-le-Château distan mucho de haber quedado resueltos. Eso sí, descartando de una vez por todas la veracidad de los pergaminos por todos conocidos.

1 de Enero 2014

Xavi Bonet y Alex Loro




NOTAS:

(1) El libro fue puesto a la venta el 04-12-2013 en nuestra web www.elcaballodeldiablo.com.
(2) Nos referimos a Gérard de Sède, Pierre Plantard, Phillipe de Chérysei y, posteriormente, a Henry Lincoln.
(3) El primer pergamino corresponde al “texto corto” cuyo resultado descodificado es: A Dagobert II ROI et a Sion est ce tresor et il est la Mort.
(4) Para ello nos servimos de los pasos que en su día aparecieron en el boletín “Chronicle”, además de la publicación de A. Feral “la Clef du Royaume des Morts” tal como indicamos en las notas del libro y la bibliografía adjunta.
(5) Si bien este segundo caso invalidaría la posibilidad de descubrir tales indicios si el pergamino hubiera sido creado en época de Bigou, ya que las remodelaciones y actuaciones de Bérenger Saunière sobre la iglesia y su entorno resultarían posteriores. Pero como bien sabemos, el texto final descifrado se refiere a varios de estos elementos introducidos por Saunière...
(6) JÉSU.MEDÈLA. VULNERUM + SPES. UNA. POENITENTIUM. PER. MAGDALENAE. LACRYMAS + PECCATA. NOSTRA. DILUAS.
(7) http://www.portail-rennes-le-chateau.com/gazette/neymanenglish.htm
(8) Ganador del Concurso Tagus 2013 de La casa del libro y que podéis adquirir aquí.
(9) Carlos Mesa es investigador y el fundador y director de la empresa "Planeta Insólito" donde realiza una seríe de rutas por la Barcelona de Gaudi, la Barcelona Masónica y una ruta por Rennes-le-Chateau.
(10) Enric Sabarich es autor del libro "El secreto de Rennes-le-Château" y que podéis adquirir aquí.
(11) Juan Carlos Pasalodos es webmaster de una web (http://lamochiladelaura.wordpress.com/2013/05/01/rennes-le-chateau-parte-1/) especializada en misterios donde podemos encontrar su investigación sobre Rennes-le-Château.

Comprar

El caballo del diablo


Datos del libro

  • Nº de páginas: 316 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: PUNTO ROJO LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 978-84-16007-38-7
  • Formatos disponibles: Solo Papel
  • Año edición: 2013