FECHA DE LANZAMIENTO: 05-12-2013

La leyenda de "Las encantados"

NOTA:

Las encantados

En nuestra tarea de divulgación sobre los misterios que acompañan a Rennes-le-Château y Bérenger Saunière os dejamos un extracto de una leyenda muy interesante. Se trata de la leyenda de "Las encantados", un texto que hemos traducido para vosotros del libro Mémoires de la Société des arts et des sciences de Carcassonne del año 1878 escrito por Pomiès, F.

Un texto donde se desprende la riqueza de los auténticos mitos que existen en la zona y donde nos habla de la existencia de grutas desde este lugar al interior del castillo de Rennes... sin duda un artículo escrito hace más de 130 años y que no os dejará indiferentes.






Mémoires de la Société des arts et des sciences de Carcassonne - 1878 - Pomiès, F. pág 46 - Rennes-le-Château Mémoires de la Société des arts et des sciences de Carcassonne - 1878 - Pomiès, F. pág 47 - Rennes-le-Château Mémoires de la Société des arts et des sciences de Carcassonne - 1878 - Pomiès, F. pág 48 - Rennes-le-Château Mémoires de la Société des arts et des sciences de Carcassonne - 1878 - Pomiès, F. pág 49 - Rennes-le-Château

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La leyenda de la mina de "Las encantados"

Extracto de las páginas 46 a 49 de la citada obra

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Finalmente queda por examinar si, en el campo de la tradición y la leyenda, podemos encontrar indicios sobre el período que es objeto de nuestras investigaciones.

Para mí, de entre los cuentos legendarios que tienen lugar en este punto aislado del país, hay uno que presenta un particular interés.

Esta es la leyenda en toda su ingenuidad:

Se dice que allí existían, de entre los seres sobrenaturales de aquella tierra, unas hadas llamadas, y aún se las llama así, Las Encantadas.

Eran unas jóvenes de deslumbrante belleza quienes, cubiertas de largas túnicas blancas decoradas con púrpura, y la frente ceñida con una diadema de oro, vagaban de noche por los antiguos bosques de robles, o bien se sentaban alrededor de una fuente trazando sobre las aguas signos cabalísticos con sus varitas de ébano.

Las encantados

En ocasiones se las podía sorprender extendiendo, a la luz de la luna, algunas piezas de tela que ellas habían estado lavando en la cuenca de la fuente y batiendo con un batidor de oro. Cuando, en sus peregrinaciones nocturnas cruzaban el límite de los bosques que eran su hogar y se acercaban, por casualidad a alguna de las cruces de piedra o de hierro erigidas por la fe cristiana, como centinelas místicos a la entrada de los pueblos o en las encrucijadas, ellas retrocedían horrorizadas, dándose a la fuga. Durante el día ellas permanecían misteriosamente ocultas en el interior de sus viviendas subterráneas, en el interior de profundas cavernas situadas en los flancos de la montaña que lleva su nombre. Estas cavernas comunicaban, por un pasadizo secreto, con los subterráneos del castillo de Rennes, erigido en las proximidades de la montaña.

Nosotros pretendíamos, en la medida de lo posible, aproximarnos al origen de esta leyenda. Con este objetivo visitamos estos lugares y registramos aquí los resultados de nuestras investigaciones.

La montaña de Las Encantadas domina el sur del territorio de Couiza. Al este limita con la villa de Rennes. La montaña está formada por dos picos paralelos, de este a oeste, y separados por un valle central por donde fluye la fuente del mismo nombre. La vertiente septentrional está salpicada de robles y encinas, últimos vestigios de un espeso bosque. En la vertiente meridional se observan laceraciones en el suelo, por causa de numerosos corrimientos de tierra. Las tierras altas están perforadas por numerosos pozos que dan acceso a canteras de yeso. La masa de esta montaña está compuesta en gran parte por depósitos de yeso. Hay numerosas galerías, unas a cielo abierto, otras excavadas en el interior del sub-suelo, unas fragmentadas entrañas. La perforación de estas galerías a menudo ha llevado a descubrir algunas grutas, cavernas más o menos espaciosas, cuya creación se debe a la permanente filtración de las aguas pluviales. Estas aguas penetran por los flancos de la montaña, donde encuentran solución de continuidad, agrandando las cavidades por su acción incesante. Así es como fueron excavadas, en tiempos antiguos, grandes cavernas que más tarde fueron en gran parte destruidas por enormes corrimientos de tierra.

Tres puntos importantes se desprenden de estas observaciones topográficas. La existencia en una época remota de vastas cavernas en el interior de los flancos de una montaña llamada Monte de los Seres Sobrenaturales. La existencia, en la misma época, de un bosque de robles que cubría la montaña. La existencia de una fuente del mismo nombre en el centro de la montaña, es decir, una designación en cualquier caso característica.

Finalmente queremos referirnos a la posibilidad de que la leyenda se trate de una invención. Los ancianos de la región afirman que les fue transmitida por sus padres y abuelos, quienes la recibieron a su vez de sus antepasados toda de una pieza, sin variantes, como si fuera una tradición sagrada.

Todas estas consideraciones nos conducen a suponer que estas hadas, Las Encantadas, quienes antiguamente habitaban la montaña que lleva su nombre, eran las sacerdotisas de un culto druídico, las vírgenes sagradas de las razas célticas que, como las vírgenes vestales de la antigua Roma, tenían unas facultades y unas atribuciones determinadas. Todo, en el interior del relato de esta leyenda, el odio que debió inspirar a las sacerdotisas galas el advenimiento del cristianismo, señalado por las cruces sembradas por la comarca, nos lleva a pensar que el relato legendario es una tradición histórica perpetuada, de edad en edad, en las comunidades de Rennes y de Couiza. Para las gentes que habitan en el medio rural los recuerdos de su tierra son algo sagrado. Ellos las conservan intactas, como reliquias familiares, y las legan como una preciada herencia a sus descendientes.

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29 de Enero 2014
Alex Loro y Xavi Bonet




La légende de la mine de "Las encantados"

Enfin il nous reste à examiner si dans le domaine de la tradition et de la légende nous pourrons recueillir des indices sur l'époque qui est le sujet de nos investigations.

Parmi les récits légendaires qui ont cours sur un point isolé de la contrée il en est un qui nous semble présenter un intérêt particulier.

Voici cette légende dans toute sa naïveté:

On raconte qu'il existait, autrefois, dans le pays des êtres surnaturels des fées qu'on appelait et qu'on appelle encore Las Encantados – Les Enchanteresses.

C'étaient des jeunes filles d'une beauté éblouissante, qui, couvertes de longues robes blanches ornées de pourpre, et le front ceint d'un cercle d'or, erraient la nuit dans les forêts sous des chênes séculaires, où-bien s'assayaient autour d'une fontaine, traçant sur les eaux des signes cabalistiques avec leurs baguettes d'ébène.

Parfois on les avait surprises étendant, au clair de la lune, des pièces de linge qu'elles avaient plongées dans le bassin de cette fontaine et lessivées avec un battoir d'or. Quand, dans leurs pérégrinations nocturnes ells franchissaient la lisière des forêts qui leur servaient de demeure et se rapprochaient, par hasard de quelqu'une de ces croix de pierre ou de fer que la foi chrétienne a placées, comme des sentinelles mystiques, aux avenues des villages et aux carrefours des sentiers, elles reculaient avec épouvante et prenaient la fuite. Le jour elles se tenaient mystérieusement cachées dans leurs demeures souterraines, dans des cavernes profondes, que recélaient les flancs de la montagne qui porte leur nom. Ces caverns communiquaient, par un passage secret, avec les souterrains du château de Rennes, bâti à proximité de cette montagne.

Nous avons voulu, autant que possible, remonter à l'origine de cette légende. Nous avons donc visité les lieux et nous consignons ici le résultat de nos investigations.

La montagne de Las Encantados domine au midi le territoire de Couiza. A l'est elle touche au village de Rennes. Elle se compose de deux mamelons parallèles, allant de l'est à l'ouest, et séparés entre eux par un vallon au centre duquel coule la fontaine portant le même nom. Le versant septentrional est parsemé de touffes vivaces de chêne-vert, derniers vestiges d'une épaisse forêt. Le versant méridional se fait remarquer par des déchirures de terrain résultant de nombreux éboulements. Les plateaux supérieurs sont percés de puits donnant accès à des carrières de plâtre. La masse de cette montagne est composée en grande partie de gisements gypseux. De nombreuses galeries, les unes à ciel-ouvert, les autres fouillées dans le sous-sol, en ont déchiqueté les entrailles. Le percement de ces galeries a souvent mis à découvert des grottes, des cavernes plus ou moins spacieuses, et dont la création s'explique par la filtration permanente des eaux pluviales. Ces eaux pénétrant dans les flancs de la montagne, ont trouvé des solutions de continuité, des cavités que leur action incessante a élargies. Ainsi ont été creusées, dans les temps reculés, de vastes grottes, qui plus tard, ont disparu en grande partie, détruites par d'énormes boulements.

Trois points importants se dégagent de ces observations topographiques Existence à une époque reculée de vastes cavernes dans les flancs d'une montagne appelée la montagne des Êtres surnaturels; Existence, à la même époque d'une forêt de chênesverts couvrant cette montagne. Existence d'une fontaine située au centre de la montagne et portant le même nom, c'est-à-dire une designation tout-à-fait caractéristique.

Nous avons enfin essayé de nous rendre compte de l'invention de la légende. Les têtes blanches du pays affirment l'avoir entendu raconter par leurs pères et grand-pères, qui la tenaient de leurs aïeux, et toujours sans variantes tout d'une pièce, comme une tradition sacrée.

Toutes ces considérations nous font supposer que ces fées, ces enchanteresses, Las Encantados, qui hahitaient autrefois la montagne portant leur nom, étaient les prêtresses du culte druidique, ces vierges sacrées des races celtiques, qui, comme les vestales de l'ancienne.

Rome, avaient leurs attributions et leurs fonctions déterminées.

Tout, dans le récit de la légende, jusqu'à la haine que devait inspirer aux prêtresses gauloises l'avénement du christianisme, signalé par des croix plantées dans la campagne, nous donne à penser que le récit légendaire est une tradition historique qui s'est perpétuée, d'âge en âge, dans les communes de Rennes et de Couiza. Pour les populations rurales les souvenirs intéressant le sol natal sont chose sacrée. Elles les conservent intacts, comme une relique de famille, et les lèguent comme un héritage précieux à leurs descendants.




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El caballo del diablo


Datos del libro

  • Nº de páginas: 316 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: PUNTO ROJO LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 978-84-16007-38-7
  • Formatos disponibles: Solo Papel
  • Año edición: 2013


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